EL SISTEMA VENOSO DE LOS MIEMBROS INFERIORES

El sistema venoso de los miembros inferiores está formado por una red de vasos superficiales y profundos comunicados entre sí a través de venas perforantes:

  • El sistema venoso profundo (SVP) se localiza a nivel de los músculos y es el responsable de transportar la mayor parte del volumen sanguíneo de las piernas por lo que está formando por venas de mayor tamaño (vena femoral, vena poplítea, etc.) 
  • El sistema venoso superficial (SVS) se localiza en un plano más cercano a la superficie de la piel y está formado principalmente por las 2 venas safenas: safena larga o interna y safena corta o externa, así como todas sus ramas colaterales. Las venas del SVS son además las responsables de la formación de varices en las piernas.

Las venas son los vasos encargados de conducir la sangre desde la periferia hacia el corazón. En el caso de las piernas, la sangre necesita vencer la resistencia de la gravedad en su camino de regreso al corazón, para lo cual es necesario un correcto funcionamiento de las válvulas que conforman su interior. Éstas se abren al paso de la sangre y se cierran posteriormente para evitar que la sangre caiga de nuevo.

Cuando las válvulas están dañadas, las venas no pueden contener la sangre y se produce lo que conocemos como reflujo venoso. Esto puede dar lugar a diferentes manifestaciones clínicas en las piernas:

  • Varices
  • Pesadez y dolor.
  • Cambios en la coloración de la piel.
  • Inflamación de las piernas.
  • Úlceras
  • Hemorrágeas
  • Trombosis.

Las varices no son, por norma general, una enfermedad grave; pero su progresión, puede desencadenar en complicaciones médicas no deseables.  Estas pueden evitarse con un correcto diagnóstico y tratamiento, que siempre debe ser realizado por médicos especialistas.Los síntomas asociados a la insuficiencia venosa se producen por el aumento de la presión venosa en las piernas; por lo tanto, se incrementan o agudizan en determinadas situaciones (al final del día, al permanecer mucho tiempo de pie o sentado, con calor, etc.) Por el contrario, los síntomas mejoran al elevar las piernas o con la realización de ejercicio (caminando fundamentalmente), con el uso de una buena media elástica, etc. Esta enfermedad es progresiva, y sus síntomas pueden empeorar, con el paso del tiempo, si no se realiza un correcto diagnóstico y tratamiento

MEDIOS DE DIAGNOSTICO

El diagnóstico se establece, además de con una entrevista médica y un exhaustivo examen físico, mediante la realización de un sencillo estudio por ultrasonidos (mediante doppler o eco-doppler color, según los casos), que permite visualizar la estructura y función de los vasos sanguíneos en tiempo real, sin la más mínima agresión sobre el paciente, y diseñar la estrategia terapéutica que mejor se adapte a cada uno.

TIPOS DE TRATAMIENTO

Existen multitud de técnicas que normalmente se combinan, para ofrecer al paciente una cobertura integral. La elección de una u otra, dependerá fundamentalmente de qué venas se encuentren enfermas. En aquellos casos en los que las venas safenas estén sanas, el tratamiento de elección será normalmente la Escleroterapia ; mientras que en aquellos pacientes que tienen afectados los ejes safenos, será preciso realizar previamente alguna terapia mínimamente invasiva, empleando normalmente alguna Técnica Ablativa.

Escleroterapia: consiste en ocluir las venas varicosas superficiales mediante la introducción de un fármaco esclerosante, que produce una irritación del endotelio o capa interna de la vena enferma, con la consiguiente formación de un cordón fibrosoque posteriormente será reabsorbido, desapareciendo al cabo de un tiempo.

– Existen distintos tipos:

  • Escleroterapia líquida: se utiliza en el tratamiento de varices de tipo reticulares y telangiectasias (más conocidas como “arañas vasculares”) cuya repercusión es fundamentalmente estética. Los resultados finales obtenidos, visibles al cabo de unas semanas de finalizar el tratamiento, demuestran la eficacia de la técnica en este tipo de anti-estéticas dilataciones venosas.
  • Escleroterapia con microespuma: el esclerosante empleado es el mismo que en la técnica convencional pero administrado en forma de espuma. Es una técnica muy eficaz en la eliminación de varices de mayor calibre, con un magnífico resultado estético, visible al cabo de pocas semanas de finalizar la terapia.

    – Técnicas Ablativas:

Estas técnicas emplean  distintos tipos de energía, conducida mediante catéteres o fibras especiales, que el cirujano introduce en el interior de la vena safena a través de pequeñas punciones a nivel del tobillo o de la rodilla; sin necesidad de dar cortes, guiado por ultrasonidos. Cuando se activa la fibra, ésta libera calor dentro de la luz venosa  dañando la capa interna (endotelio) produciendo una oclusión total del vaso enfermo que, con el paso del tiempo, el organismo reabsorberá por completo. Dentro de las técnicas ablativas se cuenta con la Radiofrecuencia (venous closure) y el Láser endovenoso. 

Permiten emplear anestesias muy suaves, como la sedación, y disminuyen de manera importante el riesgo de tener complicaciones, así como la presencia de dolor postoperatorio, infección y hematomas; que permiten al paciente, recuperar sus actividades cotidianas en un periodo mucho más corto que con la técnica convencional

 Tras el procedimiento, se coloca una media especial que cubre la extremidad, y que será retirada al cabo de unos días, durante los cuales será aconsejable que el paciente camine, evite permanecer mucho tiempo de pie y la realización de esfuerzos físicos importantes.

El tiempo medio transcurrido hasta que los pacientes regresan a su vida normal con estas técnicas mínimamente invasivas es de 5 días.

           

Clínica Garcilaso es un Centro autorizado por la Consejería de Sanidad de la comunidad de Madrid como consulta de medicina general, medicina estética y unidad de Cirugía Menor Ambulatoria registo nº CS3947